miércoles, 1 de julio de 2020

Música y danza Julio 06 al 10

Formación Musical
Maestro:
Eliseo Tohón
3ro.
Básico
Tema:
La globalización musical
Instrucciones:
Debe  enviar foto del  trabajo bien identificado con nombre, clave,  grado y sección y  un video de su ejercicio de vocalización al correo
incoopstasof.eliseotohon@gmail.com
Actividades:
1. El alumno se puede  apoyar a través de la información agregada.
2. Escribir un resumen sobre  El papel de los elementos musicales en la globalización de la música
3.  Enviar tareas de la forma indicada en las instrucciones.
La globalización musical
En los últimos años, el término «globalización» se ha convertido en una palabra clave para muchas lenguas. Con él se hace referencia a un proceso abierto que implica diferentes niveles de unificación. En el campo de la música, han participado en él, tanto de forma individual como colectiva, artistas de diferentes culturas del mundo. En todos los casos, el proceso se ha centrado en la unificación de sonidos musicales que puedan identificarse por una comunidad global. En este sentido, la tecnología ha conseguido con éxito duplicar los sonidos de los instrumentos musicales para los videojuegos, pero la creación de zonas de interacción cultural, como las definidas por los instrumentos musicales actuales, se enfrenta a una serie de retos derivados de la unificación de los valores culturales en una comunidad global. El proceso de globalización se puede desarrollar fácilmente de manera electrónica con sonidos de instrumentos musicales, la creación de las zonas de interacción cultural con los mismos instrumentos musicales necesitará que se den además una serie de factores, que van desde lo ecológico hasta lo lingüístico y cultural. El principal objetivo de las zonas de interacción cultural no es el de unificar el estilo de música, sino el de compartir los instrumentos musicales actuales a través de la globalización. Para cumplir este objetivo, los territorios en los que se produzca esa interacción tendrán que completar este proceso globalizador atendiendo a criterios ecológicos, lingüísticos y culturales.
Dentro de la música popular, el rock constituye un ejemplo de “música globalizada” porque, aunque reconozca sus orígenes en los Estados Unidos y haya recibido aportes creativos decisivos desde Gran Bretaña, representa hoy una forma de expresión que es cultivada por la juventud en todo el mundo. En otras palabras, un género musical que se ha generado en el seno de una cultura determinada es reconocido y adoptado casi unánimemente como propio por las demás.
Los llamados megaconciertos, realizados en estadios y salas de espectáculos de las más diversas características, aunque siempre de amplia capacidad, han originado el fenómeno de los entusiastas fans adolescentes. Dotados de un alto poder de consumo, estos generan gastos que van desde la compra de las entradas a los conciertos hasta la de grabaciones en formatos diversos, pasando por todo tipo de objetos derivados de la mitomanía comercializada, que configuran una verdadera moda, extendida a casi todo el planeta. En realidad, la referencia a adolescentes y jóvenes, utiliza ambos términos en un sentido no solo cronológico sino también de madurez, ya que los grupos descriptos incluyen a no pocos adultos.
Derechos de autor Estamos, pues, ante la presencia de la otra vertiente de la cuestión, la “globalización musical”, tal como fue analizada recientemente en Amsterdam durante el transcurso de una reducida reunión de expertos convocada por el Consejo Internacional de la Música, organización no gubernamental especializada perteneciente a la Unesco. Algunos de los fenómenos que la acompañan han sido ampliamente comentados en los medios periodísticos. LA NACION, por ejemplo, se ha ocupado del problema que plantea el reconocimiento de los derechos de autor a creadores e intérpretes, cuestión que interesa además a las compañías grabadoras y distribuidoras de música en todo tipo de soportes.
Los creadores e intérpretes anticipan la desaparición de la retribución de su esfuerzo creativo de no mediar un acceso codificado, previo pago, a dicho material disponible en la Red. Este derecho, ya tan difícil de controlar y de hacer efectivo antes del advenimiento del MP3, se transformaría ahora en inexistente o inaccesible. De no establecerse mecanismos efectivos de legislación y control, el creador y el intérprete caerían en la indigencia al perder la retribución por su trabajo. Para encarar esta cuestión, durante la mencionada reunión de Amsterdam, en la que participé, se discutió la idea de “encargo pagado”, es decir, una retribución única e inicial, como alternativa para resolver este dilema. Se retornaría así a la situación de comienzos del siglo XIX, lo que representa un verdadero riesgo para el artista exitoso. El análisis continuará en futuros intercambios, pues esta solución no provocó la adhesión de los asistentes a la reunión.
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Danza
Maestro:
Eliseo Tohón
3ro.
Básico
Tema:
 Retroalimentación positiva.
Instrucciones:
Debe  enviar foto del  trabajo bien identificado con nombre, clave,  grado y sección o  un video de su ejercicio al correo
incoopstasof.eliseotohon@gmail.com
Actividades:
1.  El alumno también  se puede  apoyar  en la información agregada.
2. Elaborar un cuadro con tres columnas: en la primera escribir la retroalimentación positiva, en la segunda la retroalimentación negativa y en la tercera escribir su propio comentario sobre estas dos.

3.  Enviar tareas de la forma indicada en las instrucciones.

Retroalimentación positiva.
La retroalimentación es un mecanismo de control de sistemas en el cual los resultados obtenidos de una tarea o actividad son reintroducidos en el sistema con la finalidad de incidir o actuar sobre las decisiones o acciones futuras, bien sea para mantener el equilibrio en el sistema, bien para conducir el sistema hacia uno nuevo. En este sentido, podemos hablar de dos tipos de retroalimentación: la positiva y la negativa.
La retroalimentación negativa tiene como función el control y regulación de los procesos de un sistema. Como tal, se encarga de mantener el equilibrio dentro del sistema, contrarrestando o modificando las consecuencias de ciertas acciones. De allí que se asocie a procesos homeostáticos o de autorregulación.
Por ejemplo: nos piden que desarrollemos diez tareas en cinco horas, pero somos capaces de realizarlas en tres. A continuación, se nos exige que en la próxima oportunidad usemos las cinco horas para la realización de las diez tareas. Allí ha ocurrido un proceso de retroalimentación negativa para que el sistema regrese a su equilibrio original, basado en la calidad de la ejecución de las tareas.
La retroalimentación positiva, por su parte, se encarga de amplificar o potenciar ciertos cambios o desviaciones introducidos en un sistema, para que este pueda evolucionar o crecer hacia un nuevo estado de equilibrio, diferente del anterior.
Por ejemplo: nos piden que desarrollemos nuevamente las diez tareas en cinco horas, y somos capaces de haberlas resuelto en solo tres horas. Entonces, nos felicitan y nos piden que continuemos reduciendo la cantidad de tiempo que dedicamos a las tareas. Allí la retroalimentación ha sido positiva, el sistema está buscando un nuevo equilibrio basado en la eficiencia.
La finalidad de los procesos de retroalimentación positiva y negativa está siempre enfocada en optimizar el comportamiento de los sistemas, de acuerdo a determinados patrones y criterios. Como tal, es un mecanismo que se aplica prácticamente a cualquier proceso que involucre el control y ajuste de un sistema. En este sentido, se emplea en áreas como la comunicación, la psicología, la gestión empresarial, la electrónica, la educación y la medicina.


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